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SENTIMIENTO ETERNO, CHIROLA ES GIMNASIA

El amor y la pertenencia son dos valores innegables en Chirola. Tripero desde que nació, tiene el alma azul y blanca. Un Lobo, en la cancha y en la vida. Un ídolo eterno que otra vez se tiene que ir por la puerta de atrás por decisión de unos pocos. No es un adios ¡es hasta siempre!. CHIROLA ES GIMNASIA.

“Pensaba que se iba a hacer difícil volver, puedo cumplir el sueño de retirarme en el lugar donde nací” fue una de las frases de Sebastian Ariel Romero, que llegaba desde Quilmes para estar en su casa: “Nunca estuve lejos del Club, como jugador sí, pero siempre uno trató de estar cerca”. Hoy deja la institución, un verdadero ídolo.

20 años de carrera. Allá en el año 1997 de la mano de Carlos Timoteo Griguol hacía su debut en primera división. Tuvo aquel homenaje antes de que finalice la primera etapa de este torneo que pasó, donde cientos de chicos con caretas gigantes con su cara aparecían haciéndole un pasillo a “Chirola” y la gente entonaba el coro en su nombre. Un verdadero símbolo de Gimnasia. ¿Las cosas que aprendió Perdomo u otros juveniles compartiendo vestuario con él, no? Estaba dispuesto a seguir, pero no. Los juveniles no lo verán más en el vestuario como jugador, una lástima y  pienso: “Todo lo que puede aprender Bolívar que recién firmó contrato de un tipo como Chirola” pero la decisión avalada por la comisión directiva hace que ese pensamiento quede en la nada.

Chirola volvió una vez. Se hizo cargo en su segundo ciclo, junto con otros emblemas, del momento difícil que vivía Gimnasia; donde peleaba por no descender. Las redes sociales y el hincha en particular reviven estas circunstancias cada tanto, hoy en particular un video de él con los ojos llenos de lágrimas, mientras el triperío gritaba eufórico en las tribunas: “Antes de empezar el partido se me cruzó la vida que tengo acá”, dijo luego de aquella recordada promoción con los dos goles agónicos de Franco Niell sobre el final con Rafaela.

Todavía me queda en la retina ese Chirola Romero pisando Estancia Chica nuevamente en el tercer ciclo. Apareció junto a Niell, Licht y alguno más mientras los suplentes jugaban un amistoso ante Everton bajo una garúa finita de un sábado de julio. Era “un nene con chiche nuevo” dijo cuando jugó aquel amistoso con Independiente en 25 y 32. Impulsado por el amor a la camiseta Chirola llegó a los 39 años a jugar con la del Lobo, la blanca con la franja en el pecho, siendo figura en varios partidos y en especial en el clásico sin goles de la primera parte del torneo.

La situación es difícil de comprender, la identidad la inculcan los grandes pero no seguirán. Se apuesta a los jóvenes del Club, pero no se los prioriza. El silencio genera la duda y la duda genera malestar. La historia parece repetirse, sea quién sea el que esté, Gimnasia no aprende de sus propios errores y tropieza varias veces con la misma piedra.

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