FÚTBOL PROFESIONAL

POCO PARA RESCATAR

Fueron 19 los jugadores utilizados por Mariano Soso en este primer tramo de la Superliga, desde Licht y Alderete quienes disputaron todos los partidos hasta Perdomo con un puñado de minutos. El uruguayo Aleman, con intervenciones que valieron triunfos, fue el más destacado de este semestre.

 

Podio: Brahian Aleman, Omar Alderete, Nicolás Colazo.

 

Alexis Martín Arias: salvo la primera fecha por estar suspendido, el arquero tripero disputó el resto de lo jugado por Superliga. Los desacoples defensivos y los bajos rendimientos de aquellos que lo deben ayudar, derivaron en muchos goles en contra. No logró ser determinante como en el torneo pasado, salvo en algunos partidos (Olimpo y River).

Facundo Oreja: volvió a la titularidad en Bahía Blanca, primero como stopper derecho y luego como lateral por el mismo sector. Comenzó firme, aportando su cuota defensiva pero con el correr de los partidos fue bajando su nivel y siendo vulnerado por cada ataque rival.

Manuel Guanini: fue stopper derecho en la línea de tres, y regresó cuando el esquema se estableció con cuatro jugadores. Le cuesta la salida desde el fondo, con la recepción, el traslado y la precisión, pero se hace fuerte cuando el juego es aéreo, no se complica en las salidas y tiene que luchar con una referencia ofensiva.

Omar Alderete: el único integrante del plantel que disputó los doce partidos en su totalidad, con niveles más que interesantes en varios de ellos. Pese a su reciente llegada al fútbol argentino, se mostró seguro ante delanteros potentes, y no titubeó a la hora de realizar un enganche para salir desde el fondo o buscar un pase filtrado y vertical.

Lucas Licht: el otro jugador que participó de todos los partidos, aunque le tocó salir en alguno de ellos. Se destacó en la primera fecha ante Defensa y después plasmó en la cancha el mismo bajo nivel que viene mostrando hace más de un año. En defensa pierde en velocidad y no brinda garantías por el sector izquierdo, y en ataque ya no hace pesar su buen pie y su amagues son predecibles. El más bajo del torneo.

Lorenzo Faravelli: sus características son las que le permitieron permanecer en la cancha por tantos partidos, debido a su buen pie y la búsqueda constante de pases verticales, pero entre imprecisiones e intrascendencia en el juego terminó saliendo.

Fabián Rinaudo: experimentó como líbero en las primeras fechas y después regresó al mediocampo. Su buen pie y técnica en las descargas le valieron para probar en esa posición pero la falta de marca en el mediocampo lo dejó expuesto en varios partidos. Se sintió más cómodo con un jugador de características similares a su lado, para no realizar tanto despliegue.

Agustín Bolívar: si bien jugó la mitad de los partidos, fue de los más parejos del plantel. Le dio una mano a Rinaudo en la marca y la distribución del primer pase, y hasta se animó a desprenderse de su zona y llegar con peligro al área. Un jugador que por las características que pide la situación de Gimnasia y por el nivel mostrado, merece un lugar en el once.

Brahian Aleman: el más peligroso y la única arma ofensiva del equipo. Desde su buen pie, ruptura de líneas o pases filtrados, comandó muchísimos ataques, e incluso ganó partidos por sí solo (Olimpo, River). En contrapartida a esto, sufre demasiadas lagunas que afectan al equipo, desde desapariciones del partido hasta malas ejecuciones de pelotas paradas que derivan en contragolpes, a esto se le suman los contextos desfavorables en los partidos que lo dejan sin sociedades.

Nicolás Colazo: refuerzo positivo para el equipo. Alternó titularidad hasta adueñarse del sector izquierdo del mediocampo. Oxigenó ese sector con despliegue para marcar y llegar a posición de ataque. Terminó la primera parte de la Superliga con cuatro tantos, siendo el goleador de Gimnasia.

Nicolás Dibble: intercaló partidos con participaciones decisivas desde su velocidad y verticalidad para romper en el uno contra uno, y partidos con grandes lagunas. Le costó jugar cuando los partidos eran planteados con pocos espacios, debido a que no podía explotar sus cualidades.

Nicolás Mazzola: arrancó como suplente pero sus buenos ingresos, salvo con Olimpo, sumado al bajísimo nivel de Ibáñez le otorgaron la titularidad desde el triunfo ante Vélez. Su actividad se centró en la lucha con los centrales, generación de espacios con retrocesos y desplazamientos laterales, algo que lo alejó de la zona de definición.

Nicolás Ibáñez: ubicado en su posición natural, como centrodelantero, arrancó el torneo con un gran partido ante Defensa, con oportunismo y eficacia para convertir por duplicado, pero eso quedó en Varela. De ahí en más, el ex Comunicaciones despilfarró un sinfín de ocasiones cada partido hasta derivar en la decisión de que sea suplente.

Ezequiel Bonifacio: fue titular en las primeras fechas, siendo uno de los mejores en el empate ante Defensa, pero después fue reemplazado por Oreja. Su velocidad y verticalidad ayudaban a la idea de Soso, pero esas cualidades fueron transformándose en imprecisión y apuro, quitándole claridad a los ataques. Sus últimos ingresos no fueron buenos.

Eric Ramírez: no logró darle constancia a lo bueno mostrado en el torneo pasado. Salió como titular en las primeras dos fechas y luego fue reemplazado por el uruguayo Dibble.

Franco Niell: fue el jugador que más ingresos tuvo desde el banco de suplentes, y en cada uno de ellos se mostró intenso y activo en ofensiva pero por lo general ingresó en un contexto negativo. Convirtió el empate en la primera fecha ante Defensa.

Yaír Bonnin: disputó la primera fecha ante Defensa, y si bien tuvo importantes intervenciones, dos de los cuatro goles en contra de esa tarde fueron responsabilidad suya.

Maximiliano Coronel: las constantes lesiones no le permitieron disputar muchos minutos. Ingresó ante Belgrano para formar una línea de tres para buscar el partido y no desentonó.

Luciano Perdomo: ingresó unos minutos ante Defensa y luego perdió terreno hasta salir de las convocatorias.

 

También fueron parte del plantel entre los convocados pero sin sumar minutos Camilo Velóz, debido a la suspensión de Martín Arias en la primera fecha fue el segundo arquero, Óliver Benítez, fue probado como zaguero izquierdo en la semana previa al encuentro ante River pero finalmente jugó Alderete, Matías Melluso, fue el jugador número 19 ante Chacarita y se quedó afuera del banco de suplentes, y Matías Noble, pese a que en la pretemporada parecía que se ganaba un lugar en la consideración de Soso.

 

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