VOLEY

SIEMPRE BIEN ARRIBA

Las Lobas no pudieron en semis ante San Lorenzo y no lograron repetir el título del año pasado. Sin embargo, volvieron a estar entre las mejores del país y dejar los colores del tripero bien arriba. Análisis de la participación en Liga Argentina de las dirigidas por Casamiquela.

No hubo campeonato y no se llegó a la gran final. A pesar de eso, en momentos donde algunas disciplinas no están en su mejor momento y hasta los hinchas dudan de que los jugadores dejen todo en la cancha por el escudo, las Lobas son un claro ejemplo del orgullo albiazul.

Las Mens Sanas buscaban repetir el gran año pasado, donde se coronaron de manera invicta. Para eso incorporaba a Marcela Re y a la Pantera Tanya Acosta; y María Luz Cosulich sumándose sobre el debut. Con algunas bajas con el 2017 como Jazmín Molli, Hilén Gasparini y Sofía Bulgarella, la DT apostaba por varias juveniles que ya tenían varios partidos de primera sobre sus espaldas.

La primera fase para las chicas fue más que positivo: con rivales de menor calibre finalizaban primeras del grupo con 27 unidades sin perder ningún set en sus nueve victorias, pero desde el inicio los números cambiaban con respecto a la Liga anterior, donde sufriría la primera derrota del año en cancha de Banco Provincia 3-1 y perdería el invicto. Más allá de eso, el grupo A lo pasaba sin problemas con una gran gira por el Sur del país, teniendo el Sudamericano en el medio de este lapso de competencia.

El primer puesto les dio la ventaja de localia, donde albergaban el grupo D de la segunda fase: Caleta Olivia (nuevamente), River y San Lorenzo sus rivales. Con un nivel más de dificultad, las albiazules superaron sin problemas a los dos primeros; y si bien ante las de Gallego se impusieron 3-2 para quedarse con el primer puesto, el duelo fue una antesala muy dura a lo que iba a venir.

Llegaban los cuartos y Gimnasia se mudaba, Boca Juniors (mejor clasificado en la segunda fase) era el local en el Quinquela Martín. A lo largo de la Semana Santa, las campeonas nacionales sólo perdieron un set (3-1 ante las xeneizes) y superaron a Rosario y San Jorge para quedarse con el uno, y darse el lujo de definir las semis en calle 4.

Nuevamente las cuervas aparecían en el camino y esta vez el final era otro: en una de las presentaciones más flojas, las triperas cayeron 3-0 como visitantes y quedaban knock-out, ya que las de Boedo se adelantaban en la serie. Al otro sábado, las Lobas debían ganar para forzar un tercer partido pero eso no pasó: en un encuentro entretenido, cayeron 3-2 y se despidieron quedando entre las cuatro mejores.

Quince triunfos y tres caídas fueron el récord de las de Paula Casamiquela, que ganaron cuarenta y ocho sets y perdieron apenas doce. A pesar de no tener el título, el balance es más que positivo con las jugadoras dejando a Gimnasia en lo más alto del vóley nacional y darle experiencia a las juveniles. Ahora, a pensar en el Metro.

Share This:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *